La miel de bosque se caracteriza por un sabor intenso y complejo, con notas amaderadas, malteadas y ligeramente tostadas, acompañadas de un toque salado y mineral muy distintivo. Su dulzor moderado y su retrogusto prolongado y equilibrado evocan la savia y los aromas propios del bosque.
Debido a su alto contenido en mielatos, su cristalización es muy lenta y fina, lo que la convierte en una miel apreciada por quienes disfrutan de sabores profundos y naturales.
Es ideal para acompañar quesos curados, carnes, panes integrales o simplemente disfrutarla sola.
Propiedades y beneficios
La miel de mielato de bosque es especialmente rica en minerales como potasio, calcio, magnesio e hierro, además de contener antioxidantes que contribuyen a proteger el organismo del daño celular.
Sus principales beneficios incluyen:
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Propiedades antibacterianas
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Efecto antiinflamatorio
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Refuerzo del sistema inmunológico
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Protección natural del organismo
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Aporte de energía duradera gracias a sus azúcares complejos



